Madrid / Burdeos, marzo de 2026. — La globalización y la movilidad internacional han incrementado significativamente el número de sucesiones transfronterizas que implican bienes en varios países. En este contexto, las herencias que incluyen activos en España y Francia presentan desafíos jurídicos y fiscales cada vez más complejos para los herederos.

Desde BCVLex, despacho especializado en derecho internacional privado, señalan que estos procesos requieren una planificación y coordinación jurídica precisa para evitar conflictos legales y costes fiscales innecesarios.

Un escenario cada vez más frecuente

Las sucesiones internacionales suelen surgir cuando personas de diferentes nacionalidades mantienen patrimonio en varios países o cuando familias residen en un Estado distinto al de origen.

Por ejemplo, un matrimonio residente en Reino Unido que haya otorgado testamento en Francia y posea propiedades tanto en Francia como en España puede generar múltiples dudas tras el fallecimiento: qué ley se aplica, dónde debe iniciarse el procedimiento sucesorio o cómo gestionar los bienes ubicados en diferentes jurisdicciones.

Estas situaciones son cada vez más habituales debido al aumento de inversiones inmobiliarias internacionales y a la movilidad laboral dentro de Europa.

Determinar la ley aplicable

Uno de los primeros desafíos en una sucesión internacional es determinar qué legislación rige la herencia. En la Unión Europea, el Reglamento (UE) 650/2012, conocido como Reglamento de Sucesiones, establece criterios para identificar la ley aplicable y facilitar la gestión de herencias con elementos transfronterizos.

Sin embargo, la aplicación práctica de esta normativa puede resultar compleja cuando intervienen diferentes sistemas legales, testamentos otorgados en distintos países o bienes situados en jurisdicciones múltiples.

Diferencias legales y fiscales entre países

Además de la ley aplicable, las sucesiones transfronterizas implican diferencias procedimentales importantes. Cada país tiene su propio sistema judicial, requisitos documentales y normativa sobre transmisión de bienes.

El aspecto fiscal también resulta determinante. Los impuestos sobre sucesiones pueden variar considerablemente entre países, lo que obliga a analizar cuidadosamente cada caso para evitar duplicidades o cargas tributarias excesivas.

Asimismo, la traducción de documentos, la apostilla y la gestión de trámites administrativos en distintos idiomas pueden alargar considerablemente el proceso si no se cuenta con asesoramiento especializado.

La importancia de un despacho con experiencia internacional

Para afrontar este tipo de situaciones, contar con abogados con experiencia en derecho internacional privado resulta esencial.

El equipo de abogados franceses en España de BCVLex trabaja habitualmente en casos que involucran sistemas jurídicos distintos, facilitando la coordinación entre autoridades, notarios y profesionales de varios países.

Asimismo, el despacho ofrece asesoramiento especializado a través de su área de abogados expertos en herencias internacionales, ayudando a herederos y familias a gestionar correctamente los procedimientos sucesorios cuando existen bienes en diferentes jurisdicciones.

Planificación jurídica para evitar conflictos

Los especialistas recomiendan planificar las sucesiones internacionales con antelación. Elaborar testamentos adaptados a la normativa aplicable, analizar la fiscalidad de los bienes en distintos países y coordinar adecuadamente los procedimientos legales puede reducir significativamente los conflictos entre herederos y los costes del proceso.

Desde BCVLex subrayan que, en un mundo cada vez más globalizado, las herencias con elementos internacionales ya no son una excepción, sino una realidad cada vez más frecuente que exige asesoramiento jurídico especializado.