Estefanía Cárcel es psicóloga en Valencia, en el centro de psicología Calma al Mar, y es la creadora del perfil exitoso Diverbrillad Altas Capacidades. Le hemos preguntado sobre qué es la doble excepcionalidad, un término que se está viendo con gran frecuencia últimamente, y qué consecuencias tiene en los niños y las familias. Por su experiencia en la evaluación de las altas capacidades en niños y adultos es una profesional ampliamente familiarizada con este ámbito.
Para quienes aún no están familiarizados con el término, ¿qué es exactamente la doble excepcionalidad?
La doble excepcionalidad ocurre cuando en una misma persona conviven las altas capacidades intelectuales con una dificultad de aprendizaje o un trastorno del neurodesarrollo, como puede ser el TDAH, la dislexia o el espectro autista. Es una configuración neurológica fascinante y, a la vez, un reto enorme para el sistema. Lo que sucede a menudo es que una condición enmascara a la otra: la inteligencia compensa las dificultades, o la dificultad oculta el talento. Esto deja al niño en una "zona gris" de invisibilidad donde no recibe ni el apoyo para sus necesidades específicas ni el estímulo necesario para su potencial.
Desde tu trayectoria en el centro de psicología Calma Al Mar y tu experiencia con @diverbrilladaacc, ¿cuál es el error más común que detectas en el diagnóstico?
El error principal es la mirada fragmentada. El sistema educativo y clínico tiende a etiquetar un solo rasgo. Si un niño tiene grandes dificultades para organizarse o se mueve mucho, nos quedamos en el TDAH. Si un niño saca notas brillantes, ignoramos su ansiedad o su rigidez. En la doble excepcionalidad, los rasgos no se suman, sino que se entrelazan creando una realidad nueva. En consulta vemos que, si solo tratamos la "dificultad", el niño se frustra porque su mente vuela más rápido que su ejecución. El enfoque debe ser holístico: no se puede atender al genio olvidando sus barreras, ni viceversa.
¿Cómo afecta esta condición a nivel emocional en el entorno familiar?
Afecta profundamente porque genera un gran desconcierto. Las familias suelen llegar agotadas tras un peregrinaje de consultas donde nadie parece entender la globalidad del niño. Existe una incomprensión social dolorosa: cuando un niño con altas capacidades tiene una crisis por sobreestimulación sensorial o emocional, el entorno lo juzga como "malcriado" porque "se supone que es muy listo y debería saber comportarse". Esa exigencia de perfección, sumada a la disincronía propia de su desarrollo, crea un cóctel de culpa y frustración en los padres y una baja autoestima en el niño.
¿Qué papel juega el entorno educativo en este escenario?
La escuela es el lugar donde más sufren o donde más pueden florecer. Necesitamos pasar de la "integración" a una personalización real. Un alumno 2e no necesita simplemente "más cantidad" de trabajo por tener alta capacidad, ni "fichas más fáciles" por su dificultad. Necesita metodologías que despierten su curiosidad mientras se le ofrecen ajustes para su punto débil. Si un niño es capaz de comprender conceptos físicos complejos, pero tiene una disgrafía severa, debemos permitir que demuestre su conocimiento de forma oral o digital. No podemos castigar su talento basándonos solo en sus limitaciones de ejecución.
Si tuvieras que dar un mensaje clave a las familias y profesionales, ¿cuál sería?
Que dejen de buscar el "arreglo" y empiecen a buscar la "comprensión". Un niño con doble excepcionalidad no está roto; tiene una arquitectura mental distinta. Mi consejo es poner el foco en las fortalezas. El autoconcepto de estos niños suele estar muy dañado porque el sistema siempre les señala lo que les falta. Necesitan saber en qué son brillantes para tener la fuerza de trabajar en lo que les cuesta. La doble excepcionalidad es una moneda con dos caras: el brillo y la sombra. Nuestra misión no es borrar la sombra, sino validar ambas realidades para que el niño pueda construir una identidad sana. Para todo ello, es fundamental realizar una correcta evaluación psicológica, como las que realizamos en nuestro equipo en Calma al Mar.